BIOGRAFÍA

ONESIMO REDONDO ORTEGA (1905-1936)

Nació en Quintanilla de Abajo (Valladolid) el 16 de febrero de 1905 en el seno de una familia labradora de agricultores castellanos y murió asesinado por los milicianos comunistas en Labajos (Segovia) el 24 de julio de 1936, al iniciarse la guerra.

Lo primero que llama la atención sobre este líder político español es el inexplicable silencio en la extensa bibliografía sobre la Segunda República y la guerra civil española. La figura de Onésimo Redondo ha sido escasamente estudiada. El llamado Caudillo de Castilla – prototipo del hombre idealista que vive y muere por unos ideales – fue un personaje tan mítico como desconocido y olvidado. Pero Onésimo Redondo pasará a la historia como uno de los principales exponentes del patriotismo revolucionario.

Posiblemente sea además el político español más importante del siglo XX en relación con el problema judío. El fue el primero en denunciar el poder judío y en difundir en España los Protocolos de los Sabios de Sion, de los que hizo una edición comentada. Seguramente por este motivo ha sido injusta y deliberadamente olvidado.

Tras acabar sus estudios universitarios de Derecho en Salamanca partió rumbo a la Universidad alemana de Manheim, becado como lector de español en la Escuela Superior de Comercio. Y regresó a España impresionado por el coraje del pueblo alemán que, condenado a increíbles reparaciones de guerra, se afanaba en trabajar y salir adelante, liberándose de ese modo de las pesadas cadenas impuestas en la “Paz de Versalles”. Onésimo volvió fascinado por el sindicalismo alemán y su organización del trabajo, y ello le despertó aún más su hambre de justicia social. Así, decidió poner en práctica las ideas que había perfilado en su viaje a Alemania. Su actuación al frente del Sindicato de cultivadores de remolacha de Castilla la vieja le dio una gran popularidad entre los labradores castellanos. Desde su cargo de Secretario asesor, comenzó realizando una labor de proselitismo a favor de la sindicación, para acabar con el monopolio de la única fábrica azucarera de Valladolid. Con un número suficiente de asociados, Onésimo emprendió la tarea de adquirir una nueva azucarera, con maquinaria renovada. Además eliminó el sistema de colas para la venta de la remolacha, realizando un equitativo reparto de turnos a través de vales proporcionados por el sindicato remolachero. Fue por tanto un precursor sindicalista.

Onésimo tuvo siempre grandes inquietudes sociales y quiso hacer política de las ideas, y para ello decidió crear un órgano escrito que luchara contra lo antiespañol, lo anticatólico y lo antisocial. Así ideó el semanario “Libertad” como medio de acción política para lograr un orden nuevo en España concienciando a sus paisanos castellanos de las duras condiciones en que vivían y alertándoles del veneno engañoso que suponen los sindicatos amarillos. Y el semanario tuvo una buena acogida adhiríéndose numerosos castellanos a su causa.

Pero Onésimo da un paso más y funda las Juntas Castellanas de Actuación Hispánica (JCAH) en agosto de 1931 para plasmar el discurso de las ideas al terreno de lo posible, es decir, para hacer política, y lo hace sobre los principios fundamentales de Nación, Justicia social, Religión y Cultura.

Es digno de destacar que las actividades formativas y las charlas informativas que Onésimo daba a su grupo de simpatizantes de las JCAH en el contexto de la Academia Castellana de Estudios Regionales que había creado también Onésimo, compaginaban la política con el contacto con el campo castellano como mejor lugar para reunirse, en los alrededores de Valladolid.

En noviembre de 1931, y tras varios contactos con el grupo redactor de “La conquista del Estado” de Madrid, se unió desde el principio a las J.O.N.S. de Ramiro Ledesma Ramos. Nacía así la nueva vanguardia española política y social: Las Juntas de Ofensiva Nacional-Sindicalistas. Su bandera roja y negra, revolucionaria, rescatada de las manos anarcosindicalistas. Su emblema, el yugo y las flechas de los Reyes Católicos, evocadores de un pasado imperial.

Tras la fusión de las JONS con Falange Española en marzo de 1934, Onésimo llegó a ser el Jefe de la Falange de Castilla.

Al producirse su asesinato a manos de los milicianos en Labajos, el entierro de Onésimo Redondo fue acompañado por una multitud hasta el cementerio provincial de Valladolid y constituyó una impresionante manifestación de duelo según se recoge en “El Norte de Castilla”:

“Nadie recuerda en Valladolid un acto más emocionante que el entierro de Onésimo Redondo. Diríase toda la emoción de estos días concentrada en el recuerdo de un hombre que realizó el máximo esfuerzo humano para preparar los acontecimientos históricos que estamos viviendo”. (“El Norte de Castilla, 26-07-1936)

De aquel triste hecho se construyó un monumento en Labajos en 1949 a cargo de José Luis Arrese como homenaje y recuerdo al líder político castellano.

FASCISMO




"El fascismo se asienta en un propósito nacional de construcción y sirve a una idea espiritual y ética: el engrandecimiento nacional y el respeto a las libertades y derechos fundamentales de la vida privada -propiedad, familia, religión -.

El fascismo es un recurso de fuerza para salvar a la civilización.

El fascismo, además, se presenta desde el primer momento como una idea que venera la fuerza, que erige la dictadura nacional en régimen de salud;la opinión que se le agrega sabe lo que aplaude y lo que vota. Sube este al poder con un título de veracidad que le hace legítimo y respetable.

La dictadura del Parlamento y el socialismo, en cambio, alcanza el mando con gritos de libertad y promesas de amplia tolerancia;tiene su razón de poder en la democracia. Cuando una vez arriba, se convierte en despótico, realiza una estafa contra el pueblo que convierte en ilegítima su dictadura y autoriza la expulsión violenta de los usurpadores aunque el pretexto alegado para el despotismo sea la salvación de la República." (Libertad, num. 33, 25 -1 -32)


". . . señalaría una nueva época en la historia política de Alemania, como se abrió para Italia en el año 22 con la eliminación radical del socialcomunismo, para salvar a la Nación.
La situación se dibuja en Alemania en dirección -con distancia apresuradamente abreviada - hacia un choque definitivo entre el internacionalismo de los socialcomunistas y el nacionalismo combativo de los que siguen a Hitler. Es la lucha entre el fanatismo materialista, de los creyentes de Marx, destructor de naciones, y otro fanatismo novísimamente enarbolado y mantenido, como el marxista, en la calle y en las urnas, que reafirma el valor espiritual de la propia raza y su voluntad tradicional de proseguir con grandeza las rutas nacionales de civilización.
En la organización del Estado, la antagonía significa la exclusión viril por el nacional -socialismo de las utopías demagógicas del marxismo. . .
Contra el judaismo y contra el comunismo, emparentados como padre e hijo en esos designios criminales, nace la reacción de las naciones, mas profundamente acusada que en ninguna otra, en la filosófica Alemania." (Libertad, num. 24, 23 -11 -31)



COMUNISMO


"No hay otro camino que la abolición forzosa del marxismo. Se trata de una casta de traficantes inmorales, con cuya existencia es imposible la redención de los humildes." (Libertad, num. 46, 25 -4 -32)

"La razón de nuestra guerra es fundamentalmente una razón de Cultura. Nosotros decimos: el marxismo es la muerte de la civilización;toda revolución marxista es un conato de regreso a la barbarie." (JONS, num. 1, mayo 1933)

"El marxismo es el monstruo de barbarie que sitúa las luchas políticas en el terreno de la eliminación recíproca por su fanatismo teórico, por su lección constante de odio y sus alientos deliberados a la desesperación de los que sufren." (Libertad. 19 -2 -34)

DEMOCRACIA




". . . el sufragio elige, por lo general, a los peores españoles; es decir, a los que tienen la desvergüenza de prometer lo que saben que no han de dar: el parlamentarismo es una estafa al país como la que comete con los incautos el logrero que, a fuerza de palabras, consigue sacarles los cuartos para los negocios fantásticos y se alza luego con el capital
Es misión de España disciplinar a su Parlamento o acabar con él antes de que acabe con la nación." (Libertad, num. 10, 17 -8 -31)



"Se trata de cazar votos, de domesticar ciudadanos, y ya se sabe que en uno y otro arte son utilizables el cebo, el veneno, el lazo, la estaca y aún la pólvora sóla. Lo importante es no tener escrúpulos, sino afición, y seguir sin desmayo la presa de la mayoría, que al fin se alcanza.
Una vez arriba, y con una mayoría de cazadores de votos triunfantes en la Cámara, el arte, como es natural, está en escamotear todas las promesas y en ir soslayando todos los bellos compromisos cargando al adversario con la culpa de no cumplirlos." (Libertad, num. 12, 31 -8 -31)
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"¿Cual es el fin de los partidos? Conquistar el poder. Y ¿como lo procuran?. Congregando a las gentes según su "ideología", extendiendo promesas cuya garantía de ser cumplidas no es otra que la palabra de los propagandistas;sembrando el odio como base de solidaridad partidaria, clamando unos contra otros todos los grupos concurrentes a la puja del mando.
Ya otra vez hemos afirmado que no está la solución en crear un partido más;por mucho que se cuide la selección del programa y el enunciado de los principios. La solución está en acabar con los partidos." (Igualdad, num. 17, 6 -3 -33)


"El Parlamento es la agonía de la Patria, la constitución masónica un grillete para las aspiraciones nacionales y los partidos políticos el cáncer del pueblo como lo fueron siempre. " (Libertad. 19 -11 -34)